domingo, 22 de enero de 2012

BUENA SUERTE O MALA SUERTE


En los últimos días han pasado muchas cosas, algunas buenas y otras no tanto, pero en general, todas nos traen algo de enseñanza. Hoy, pensando en ello he recordado un cuento que me contaron hace tiempo. Así que lo he digitalizado para compartirlo con ustedes y dice así:

Había una vez un labrador que tenía un hijo que adoraba los caballos. Un día el vecino le dijo: “Qué mala suerte, siendo ustedes tan pobres que a tu hijo le gusten tanto los caballos”. El labriego respondió, “Buena suerte, mala suerte. ¿Quién sabe?”.

Pasado un tiempo, al chico le regalaron un caballo. El vecino dijo entonces: “Oye qué suerte la de tu hijo, que le regalaran un caballo”. El labriego respondió: “Buena suerte, mala suerte. ¿Quién sabe?”

El chico se cayó del caballo y el vecino vino y dijo: “Qué mala suerte, tu hijo adoraba montar, ahora se haya con la pierna rota.” El labriego respondió: “Buena suerte, mala suerte. ¿Quién sabe?”

Pasaron reclutando para ir a la guerra y el hijo del labriego no fue seleccionado por tener la pierna rota. El vecino dijo entonces: “Oye que buena suerte, tu hijo no fue reclutado, en cambio el mío… marcha al frente. No sé si lo volveré a ver”. El labriego invariablemente respondió: “Buena suerte, mala suerte. ¿Quién sabe?”….

Así podríamos seguir eternamente… 

Como en la vida misma, lo que para muchos puede ser “mala suerte” para otros es una bendición y un cambio en la vida más que necesario y justo. Yo pienso que nada llega por que sí. Las cosas pasan por alguna razón, sea buena o mala, eso solo el tiempo lo dirá. Sin embargo, lo que debemos hacer con cada cosa que nos pasa en la vida es aprender, disfrutar y sobre todo tomar conciencia y crecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario